Que la prensa internacional dedique su espacio principal a una encuesta de aprobación presidencial en República Dominicana es, en sí mismo, un dato que conviene no pasar por alto. No es frecuente que un medio como Infobae América abra su sección con la popularidad medida de un mandatario caribeño y no con un huracán, una crisis migratoria o una denuncia de corrupción. Hoy, el titular es otro: Luis Abinader culmina su sexto año de gobierno con un 55,5 por ciento de aprobación según AtlasIntel. La noticia, leída desde afuera, tiene la forma de un parte de gestión impecable: cifras, cronogramas, obras y un respaldo popular cuantificado con precisión quirúrgica. Pero esa precisión merece una segunda lectura.
El artículo de Infobae glosa con cuidado los datos de la encuestadora: un 52,1 por ciento de valoración positiva sobre el total de encuestados, que asciende al 55,5 por ciento cuando se filtra solo a quienes tienen una posición firmemente definida. Esa distinción entre indecisos y votantes convencidos no es un tecnicismo; es la diferencia entre una mayoría real y una mayoría construida sobre el artificio metodológico. El medio la presenta con toda pulcritud, atribuyéndola a la casa encuestadora, cuyo prestigio regional se sustenta en aciertos electorales en Argentina y Colombia. Así, la cifra queda investida de una autoridad que el lector extranjero no tiene más remedio que aceptar: no es un sondeo cualquiera; es AtlasIntel, la firma que supo leer los comicios complejos de la región. La pregunta incómoda, la que el artículo no responde, es qué significa exactamente una aprobación de poco más de la mitad del electorado en el sexto año de un gobierno que ya no puede reelegir. Pero eso sería pedirle a la prensa internacional un análisis político que hoy no está en su agenda.
La mirada de afuera, en cambio, subraya con entusiasmo lo que sí puede inventariar: el Sistema Integrado de Transporte con su monorriel y teleférico en Santiago, el Tren del Gran Santo Domingo, el paso a desnivel de la Plaza de la Bandera, los acuerdos con Nvidia para formar talento en inteligencia artificial. El relato es el de un país que ejecuta, que construye, que se moderniza. Incluso la Verja Perimetral Inteligente en la